Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

6 de julio de 2007

El Silencioso Maestro de los Negocios

Nacido en una familia de clase media de Providencia, inició su vida empresarial con una gestión que con los años se convertiría en su mayor atributo: multiplicar sus inversiones en poco tiempo. Así lo ha hecho en diversos sectores, como el financiero, comercio, sanitario, minero e inmobiliario.

Un susurro de Juan Hurtado Vicuña puede valer millones. Con inversiones en los sectores financiero, sanitario, minero e inmobiliario, el empresario suele actuar en silencio, con rigor de ninja, prolijo en sus movimientos para que nadie anticipe lo que está preparando. En invierno suele inspirarse en La Parva, esquiando junto a sus hijos, discreto como siempre. Su contacto con la montaña quizás le sirve para elaborar sus golpes al mercado, porque, casualidad o no, gran de parte de ellos los ha ejecutado tras el cierre de la temporada de esquí, entre septiembre y octubre, salvo la compra del 54,8% de Entel a Telecom Italia en enero de 2005, junto a su gran amigo Eduardo Fernández León y Bernardo Matte Larraín.

Hurtado, nacido en una familia de clase media de Providencia, inició su vida empresarial con una gestión que con los años se convertiría en su mayor atributo: multiplicar sus inversiones en poco tiempo. A fines de la década de los 70, su cuñado, Manuel Cruzat Infante, lo invitó a participar en Forestal S.A., una de las sociedades del grupo que Cruzat formaba junto a Fernando Larraín Peña, y más adelante se transformó en un verdadero imperio comercial, con más de 100 compañías entre las que estaban Ladeco, Watt’s, Celulosa Arauco, Copec, Cruz Blanca y Provida. Hurtado invirtió US$200.000 y dos años más tarde vendió en US$4 millones, poco antes del colapso financiero de comienzos de los ‘80.

Dicen que es mateo, obsesivo en el trabajo, corto de genio y temido por su mal humor. Estudió en el Saint George y cursó sus estudios superiores en la Universidad de Chile, donde se tituló de ingeniero civil. Más tarde hizo un máster en Harvard. Ese recorrido no se obtiene con notas mediocres.

En el mercado, Hurtado -casado con Sarita Cruzat, cinco hijos- es conocido por su buen olfato para los negocios, siendo su principal atributo, como ya se mencionó, comprar a buen precio para luego rentabilizar dicha inversión. Su jornada de trabajo se extiende desde las 8 hasta las 21 horas, tiempo en el que siempre está atento a las nuevas oportunidades que presenta el mercado. Se destaca que es inteligente, asertivo, extremadamente perfeccionista y “muy exigente”. Quienes han trabajado por décadas con él destacan que “Juan posee la tenacidad y persistencia en extremo. También se destaca por su honestidad y por no entrar en zonas grises. Hace esfuerzos personales porque prime la transparencia”. Agregan que con sus socios es “claro, preciso y confiable”. Además, sus colaboradores señalan que Hurtado “tiene un gran don para captar el talento humano y profesional, siendo ejemplo de ello Richard Büchi en Entel, compañía en la que hay amistad, desafío y una empresa de gran tamaño”.

Su círculo de amistades lo conforman sus socios en los negocios, entre los que se cuentan los mencionados Eduardo Fernández León y Manuel Cruzat, además de Fernando Harambilliet, Patricio Parodi, Juan Bilbao, Carlos Alberto Délano, Leonidas Vial, Gonzalo Ibáñez Langlois, los hermanos Büchi, Juan José Mc Aullife y Julio Ponce Lerou. Aparte del esquí, acostumbra a jugar golf con sus amigos en Las Brisas de Santo Domingo, donde es socio. Sus cercanos destacan el gusto que Hurtado posee por el arte. Hoy maneja una colección que ha cultivado por más de 20 años y que involucra desde muebles ingleses hasta pinturas, pasión en la cual invierte mucha energía.

De todas estas amistades, sin duda, Fernández León, a quien llama “el Negro”, es su partner del alma, pese a que tampoco se conocen hace tanto tiempo. El vínculo se remonta a 1997, cuando Fernández León se incorporó a Cruz Blanca a través de Banmédica, sociedad que comparte con José Antonio Garcés, y que controla a la isapre del mismo nombre y diversas clínicas. Tiempo después todos ellos compraron la participación que tenía el Banker Trust y Deutsche e iniciaron la expansión del holding, al que se sumaron más adelante Bilbao y Parodi.

Grandes Jugadas
Entre las numerosas operaciones de la dupla Fernández-Hurtado, destacan la venta de Chilquinta Energía a las estadounidenses Sempra Energy y PSEG en US$560 millones, y su participación en Entel (25,6%) a Telecom Italia en US$820 millones, reingresando años más tarde. Fue después de la venta de Entel cuando su matriz comenzó a llamarse Almendral S.A., con inversiones en la sanitaria Aguas Décima y en el negocio inmobiliario a través de la Inmobiliaria El Almendral S.A. y media docena de compañías.
En los últimos años, principalmente por medio de Consorcio, donde ocupa el cargo de director, Hurtado ha participado en importantes transacciones, siempre jugando a ganador. Consorcio es la compañía emblemática de la dupla, de la que se desprenden siete empresas independientes, siendo Consorcio Seguros de Vida la más importante, pues representa el 80% de los ingresos del holding financiero. El resto de los activos que integran este conglomerado son: Consorcio Seguros Generales, Consorcio Créditos Hipotecarios, Consorcio Corredores de Bolsa, Compañía de Seguros de Vida Vitalis, CN Life Compañía de Seguros de Vida y Administradora General de Fondos de Consorcio. Los activos de la compañía ascienden a más de US$3 mil millones.

A fines de 2003, Consorcio tomó el control de Esval (sanitaria de la V Región) tras adquirir el 44,7% de la británica Anglian Water por US$82 millones. El grupo ya tenía experiencia en estas lides, dado que, en 1993, Almendral (ex Chilquinta) participó en la primera privatización que vivió el sector mediante un contrato de gestión con Esval, el que caducó en 2000. Después se adjudicaron la concesión de la sanitaria Coquimbo Essco (hoy Aguas del Valle), lo que sumado al control de Aguas Décima, en Valdivia, lo convirtieron en el tercer operador nacional.

Por otra parte, a mediados de 2004, los hermanos Juan y Pedro Hurtado Vicuña se asociaron con Manuel Cruzat en los terrenos que estos últimos tienen en Valle Lo Aguirre y Curauma. Los Hurtado poseen el 75% y Cruzat el 25%. La idea es consolidar una verdadera ciudad con más de 28.000 viviendas para albergar una población superior a los 100.000 habitantes.

Casi en paralelo, fue el arribo de Hurtado -a través de Consorcio- a Almacenes Paris, con la compra de 9,98% de mano de los Gálmez, operación que les costó US$48 millones y les permitió adueñarse del 11,41% de la propiedad de la multitienda. Junto con ellos también ingresaron los Luksic, quienes adquirieron el 11,4% de las acciones.

En ese entonces los nuevos socios de la multitienda no imaginaron el firme interés que Horst Paulmann -controlador de Cencosud- tenía en la casa comercial. Tras la disputa que se dio entre las partes, finalmente Hurtado, a través de Consorcio, junto con Quiñenco llegaron a acuerdo con el empresario germano, aceptando la mejora de la OPA de canje inicial, pues la oferta de Cencosud incorporó la compra del 27% de las acciones de Paris en $960 pagaderos en efectivo, mientras que el resto se canceló a razón de una acción del holding supermercadista, por cada 1,1871 título de Paris.

De esta manera, tanto Hurtado como Luksic recibieron una ganancia de 61% por sus acciones, la que asciende a una suma de US$36 millones, pues cuando ingresaron a Paris, cada uno pagó alrededor de US$60 millones por el 11,41%, al adquirir la acción de la multitienda a $514. En tanto que la mejora de Paulmann implicó un pago de $825,56 por título de Paris y de US$96 millones en total, a cada uno de los señalados inversionistas, teniendo en cuenta el efectivo que recibirán y las acciones de Cencosud que se les otorgarán en canje.

Pragmático y Previsor
Esta breve y exitosa alianza con Luksic demuestra el pragmatismo con que opera Hurtado. Un par de años antes de las operaciones con Almacenes Paris, Hurtado intentó detener la arremetida de Luksic al Banco de Chile, entidad que, en ese tiempo, estaba controlado por Consorcio, Penta y los Cuneo-Solari. Con sus socios le declararon la guerra a los Luksic, hasta que, fiel a su costumbre, Consorcio consiguió vender a un precio mayor al ofrecido originalmente. A pesar de esta historia, Hurtado no dudó en buscar una fórmula con Luksic para el aterrizaje en Paris. Business are business. Pucobre es otra compañía donde Hurtado participa activamente. Con Fernández la adquirieron en 1989, época en que producía 60 mil toneladas. Por años la empresa se mantuvo en ese rango. En 2001, con el precio del cobre a US$0,72 la libra, los amigos decidieron que era hora de apostar. Y fuerte: US$60 millones para ampliación de la mina, y US$20 millones anuales en aumento de tecnología y producción. Acertaron. Gracias al crecimiento productivo y el boom del cobre, la única minera abierta en la Bolsa en Chile incrementó en 1.000% sus utilidades. En el sector minero, Hurtado también está presente en la propiedad de Quebrada Blanca, donde Cruzat tiene el 13,5%. Juan Hurtado Vicuña, silencioso como siempre, no se detiene. En los últimos meses, aunque no tan fuerte en semanas recientes, se ha comentado la posibilidad que Almendral forme una alianza con VTR a través de su filial Entel. Asociación, fusión o compra de algún porcentaje de la propiedad son las alternativas que se barajan en el mercado. Iniciada una nueva temporada de esquí, Hurtado algo estará pensando en la cordillera.

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