Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

6 de agosto de 2007

La depresión afecta a una de cada diez personas y ya es la segunda causa de baja

Expertos advierten en Donostia de su expansión en los países ricos Este trastorno será la primera causa de incapacidad en 2020.

SAN SEBASTIÁN. DV. En silencio y a un ritmo cada vez más creciente, la depresión se expande de forma preocupante en los países desarrollados. Esta enfermedad es ya la segunda causa de baja laboral en España, por detrás de los trastornos físicos, y afecta a uno de cada diez habitantes (entre cuatro y cinco millones de personas). 

La situación, lejos de estabilizarse, empeorará con el tiempo. Lo dice la Organización Mundial de la Salud (OMS), que estima que la enfermedad será en 2020 la tercera causa de morbilidad (proporción de personas que enferman en un sitio y tiempo determinado) tras las enfermedades coronarias y los accidentes de tráfico. Para esa fecha, la depresión se convertirá además en la primera causa de incapacidad laboral. La comunidad médica no oculta sus temores. Los avances científicos han arrojado luz en muchas enfermedades (el sida, por ejemplo), pero los logros no consiguen frenar la prevalencia de los trastornos mentales entre la población. 

La depresión es el problema más frecuente, pero se han agudizado también los trastornos bipolares y las esquizofrenias. Se calcula que en España hay otro millón de afectados por los diferentes tipos de bipolaridad. «Los trastornos psicopatológicos no son menos importantes que los físicos», subrayó ayer el psicólogo Gualberto Buela-Casal, director del curso sobre Psicología Clínica dentro del programa de los Cursos de Verano de la UPV. Paradójicamente, la tristeza, el abatimiento, «la sensación de que la vida no sirve para nada» son un problema «común» en toda Europa, donde cuatro de cada diez habitantes han sufrido al menos un trastorno del estado de ánimo a lo largo de su vida. Se observan, no obstante, notables diferencias entre países, según los datos aportados ayer por Buela-Casal. Así, la prevalencia media de los trastornos depresivos fue de un 8,56% sobre la población total. España, afortunadamente, se sitúa a la cola del ránking, en el que sobresalen los países nórdicos, con los mayores índices. 

El perfil del paciente Los diferentes informes realizados en España, y en los que se apoyó ayer Buela-Casal durante su intervención, demuestran que la depresión sí hace distingos, tanto de género como de edad y nivel socioeconómico. La prevalencia, por ejemplo, es mayor en mujeres que en hombres (45% frente a un 55%, respectivamente), y afecta más a pacientes viudos y divorciados que a casados y solteros. Las personas que sufren algún tipo de enfermedad crónica también son candidatos a padecer algún tipo de trastorno mental. 

El envejecimiento de la población hace a su vez estragos: dos de cada diez ancianos que se encuentran hospitalizados padecen depresión y un 27% de los pacientes que acuden a las consultas de Atención Primaria reciben el mismo diagnóstico. Los problemas de salud mental, en los que se incluye la depresión, merman la calidad de vida, no sólo de los pacientes, sino también del entorno familiar. Entender la enfermedad y aprender a convivir con ella son aún hoy dos retos que persisten en un mundo cada vez más insatisfecho.

Buscar Por tema

Búsqueda avanzada