Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

29 de agosto de 2007

La mujer enfrenta el desafío de ser eficiente y competitiva


El sexo femenino avanzó en la senda del equilibrio en el mundo del trabajo, pese a que subsisten aún graves desigualdades en su relación con los hombres.

Para muchas personas, uno de los grandes desafíos en la vida es encontrar y desarrollarse profesionalmente en un trabajo calificado. Sin embargo, para nadie son desconocidas las diferencias de género que se producen en el ámbito laboral, donde los hombres siguen teniendo más beneficios y oportunidades que las mujeres.

Pese a las barreras que han debido enfrentar las mujeres, poco a poco se han introducido en l mercado. De hecho, cada vez es mayor la cantidad de madres que deben acomodar su tiempo entre el trabajo y los hijos, situación que hace aproximadamente 30 años se veía muy poco.

Ser mujer, profesional y casada para muchos empleadores constituye una pésima combinación si de reclutar trabajadores se trata. “La maternidad y todos los procesos que ella incluye con seguridad repercuten en la vida una mujer y por supuesto influye en su trabajo”, dice la especialista en Recursos Humanos María Elizabeth Méndez.

Condicionantes
La experta opina que el machismo que aún impera en la sociedad “fundamentalmente ubica a la mujer en un lugar de mayor responsabilidad frente a la crianza de los hijos”. Esto, sumado a la característica biológica que le permite ser madre, obliga a los empleadores a otorgar condiciones especiales a la mujer.

Sueldos más bajos, menos reconocimiento y un camino azaroso son sólo algunas de las condiciones que deben soportar las mujeres en busca de una vida profesional, que les permita realizarse como personas y como trabajadoras. No sólo hay problemas en los sueldos, sino también en el trato que existe hacia ella, ya que siempre ha existido el mito de que contratar a una mujer es más caro que contratar a un hombre, ya que si queda embarazada, se deben incurrir en gastos extras al buscar un reemplazo y pagar el pre y posnatal.

“Es lo que algunos llaman el costo de contratar mujeres y que consiste a grandes rasgos en reacomodarse mientras la mujer pasa por el pre y posnatal, y, tras ciertas modificaciones legales, también incluye la obligación de contar con una sala cuna, en determinados casos”, remarca Méndez. Es así como las mujeres, en muchos casos, cargan mayor responsabilidad, ya que asumen la crianza de los hijos y todo lo que eso implica cuando los niños van creciendo. “Además deben ser eficientes y competitivas en el trabajo, aun más cuando los escenarios son adversos”, subraya.

“No obstante, las cosas han ido cambiando”, sostiene Méndez. “Si bien aún existen graves desigualdades, es importante reconocer que hemos avanzado en la senda del equilibrio, lo que ha permitido que sean cada vez más las mujeres que incluso siendo madres han alcanzado los más altos puestos de trabajo”, admite la experta.

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