Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

20 de octubre de 2007

Los trabajadores piden de sus jefes que lideren sus equipos y no que manden por mandar

El 37% de los directivos no hace bien su trabajo y sus métodos afectan a los empleados, restando competitividad a las organizaciones, según varios estudios. Sin embargo, dirigir no es fácil y el éxito también depende de los trabajadores.

Javier Navarro. Revista Capital/MADRID.- Después de una bronca monumental, ¿cómo se le queda el cuerpo a un trabajador? Con o sin razón tras el rapapolvo, actuar de forma hostil frente a un empleado dice poco o nada a favor del supuesto jefe. "Los directivos de hoy deben ser super- exigentes, pero del mismo modo tienen que aglutinar y motivar a sus subordinados, porque el jefe ideal es la persona que logra resultados y se gana el respeto del equipo", explica Paco Muro, socio y presidente de Otto Walter, consultora especializada en el desarrollo del comportamiento de directivos.

¿Y qué piden los empleados? El perfil perfecto es el de una persona comunicativa, cercana, que fomente el trabajo en equipo y que a su vez sea honrado y humilde, tal y como recoge un estudio de la empresa de recursos humanos Catenon sobre el jefe ideal. Pero con este don sólo están agraciados uno de cada seis directivos, los llamados líderes resonantes según define el Observatorio Cisneros en sus estudios sobre la incidencia del estrés y el mobbing en los trabajadores.

A pesar de todo, gran parte del éxito de un jefe reside en los profesionales que trabajan a su lado. El símil podría ilustrarse con una relación de pareja: trabajarla día a día, alabar los logros y criticar los fallos, pero "con la diferencia de que un jefe tiene que hacer esto porque para eso se le paga, mientras que un empleado no, porque en la posición que ocupa debe hacerlo por profesionalidad", añade Muro. De esta forma, con una fuerza laboral implicada, "no debería ser un impedimento que los mismos trabajadores señalen los problemas al jefe para luego exigir", concluye Muro.

No obstante, la relación perfecta entre directivo y trabajador se da en pocas ocasiones. El 37% de los directivos son tóxicos, según el Informe Cisneros, existiendo más mandos malos que buenos (apenas el 16% de los últimos, por un 47% de los que ni lo hacen ni bien ni mal). Por eso, para medir lo que más irrita a los empleados de sus superiores, el Centro de Estudios Financieros (CEF) ha recogido los peores comportamientos de éstos. Ángel Fernández, profesor del Máster de Recursos Humanos del CEF, señala que "unas ac-titudes o formas incorrectas de tratar a los empleados son una polilla que mina la rentabilidad de las empresas". Capital analiza los 10 mandamientos de todo buen jefe.

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