Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

31 de enero de 2010

Administrar conflictos emocionales garantiza el éxito de una empresa


Un experto aseguró que las compañías "deberían funcionar como un equipo de alto rendimiento deportivo". "Si las empresas persisten en la idea de que el empleado se tiene que poner la camiseta de cometen un error".


"La empresa es un equipo, con un objetivo común que es ganar" o "los jugadores profesionales juegan por dinero, los empleados también y si pierde el equipo, pierden todos" son algunos de los postulados en los que Gerardo Carchio basa su teoría acerca de que las empresas deben organizarse como equipos deportivos. Fue tras su experiencia como jugador de rugby (en la primera de San Cirano) y fútbol (en la primera B de Deportivo Armenio) que ideó un modelo de administración de los recursos humanos que le sirvió a grandes empresas a resolver graves problemas estratégicos con su personal jerárquico y operativo. Carchio es licenciado en Psicología,experto en desarrollo de organizaciones y coaching ejecutivo y dijo a Infobae.com que "en la medida en que las empresas puedan replicar las rutinas de un equipo se vuelven más eficientes".


"Si se quedan (las empresas) en la idea de que el empleado se tiene que poner la camiseta de la compañía (en referencia a la frase que representa el compromiso del empleado con su trabajo) cometen un error", aseguró Carchio, quien consideró que "todo jugador juega por el dinero y después se pone la camiseta".


El director de la consultora Desarrollo Organizacional y Cambio (DOC) asesora empresas según sus premisas, que aseguran, por ejemplo, que así como los equipos deportivos tienen rutinas de trabajo, en las que dirimen sus conflictos emocionales, las compañías deben adoptar esas prácticas.


Según Carchio, en el deporte, "si el conflicto está bien administrado, se descontamina y los jugadores se odiarían sólo fuera de la cancha". Del mismo modo -para él- "en la empresa, dos personas peleadas complican la ejecución de la organización".



"En el trabajo no estamos para querernos sino para trabajar juntos; a veces cuando se confunden los roles empiezan los problemas", aseguró el profesional, para quien, "si dos empleados se quieren seguro el trabajo va a ser mejor, pero no es necesario que ese sentimiento exista; el problema surge cuando la falta de afecto menoscaba el resultado empresarial".


En ese sentido, para Carchio "hay rutinas del deporte que se deben llevar a la empresa". Un ejemplo lo constituye lo que sería el equivalente a la charla de vestuario: analizar a la organización en un determinado tiempo, hablar sobre los conflictos y "salir a la cancha" a ver cómo resolverlos.


"El 'partido' de un empleado dura un mes, dado que es un juego largo y de alto desempeño, el empleado debe estar entrenado, saber de qué juega, poseer las herramientas necesarias"
, remarcó Carchio al comparar las disciplinas. Y agregó: "Muchas veces se contrata a alguien por portación de talento y después se espera que solo se ejecute".



En otro paralelismo, el profesional aseguró que en el deporte "la figura del psicólogo apareció en la ultima década y hoy todos los equipos tienen uno".


"En las empresas ese rol de coordinar lo hace el gerente, y lo cierto es que pocos tienen la capacidad profesional de administrar los conflictos emocionales y de comunicación que tiene una organización", destacó, al hablar de la importancia de la tarea del coaching en las compañías.


Consultado acerca de cómo los problemas personales de cada empleado pueden perjudicar su rendimiento, consideró que "en la medida que la organización tenga aversión al conflicto se puede llegar a hacer de un mosquito un elefante".


Así, para él, la clave es "no" negar la existencia de un conflicto. La idea no es resolver el conflicto, sino administrarlo. "Si se logra aceptar el conflicto y comprender la diferencia entre que dos empleados se quieran como persona a se aprecien como compañeros en pos de una tarea un gran paso estará dado", subrayó Carchio.



"La dificultad aparece porque, generalmente, hay pavura a hablar del desempeño de alguien por creer que de lo que se habla es de su calidad de persona" , explicó el profesional, quien destacó que "no hay trabajo en equipo sin costo al equipo; toda reunión de dos o más personas lleva a una fricción y ese costo es más alto cuando no está admisitrado".



Para Carchio, no existen conflictos que no tienen solución, en la medida en que se conducen las conversaciones para pensar desde esta perspectiva planteada.


Para finalizar, reveló que "el punto es rescatar que el conflicto sea saludable y tomarlo como la guía que permite el flujo de la tarea".


"No hay organización sin conflicto, y éste marca la piedra que hay que mover para que el río fluya", metaforizó.



Algunas similitudes entre empresa y equipo

* La empresa es un equipo, con un objetivo común que es ganar.
* La empresa tiene empleados que funcionan en distintos puestos, que si no son los adecuados para ellos, el equipo jugará mal.
* Los jugadores profesionales juegan por dinero, los empleados también y si pierde el equipo, pierden todos.
* Los empleados se reconocen en las figuras de un equipo: el más fuerte, el más veloz, el estratégico, el goleador, el que siempre va al banco, el desperdiciado, el que juega en todos los puestos, el que juega para sí mismo, el que juega por pasión.
* Existen las figuras y su consiguientes competencia, los estrellatos .
* ¿A mayor rendimiento, mayor remuneración? ¿Por qué yo juego más y otro gana el doble? Carchio explicó que no se le paga lo mismo a un 9 que a un 2, y lo mismo ocurre entre un gran vendedor y un administrativo.
* La convivencia diaria es un período de concentración

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