Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

13 de junio de 2010

¡A trabajar después de un buen descanso!


Las vacaciones sin duda alguna son parte fundamental para que las personas laboralmente activas descansen y repongan energías consumidas por la rutina de las funciones diarias. Pero este espacio de descanso no siempre es bien utilizado por los colaboradores, ya que normalmente lo emplean para hacer otro tipo de actividades que lejos de renovar energías terminan agotándolos más y a la vez generando ciertos efectos negativos que repercutirán en el futuro.

El psicólogo industrial, Daniel Nolasco, dice que con frecuencia las actividades más comunes en la época de pascuas son las asistencias a constantes fiestas, donde algunos beben más de la cuenta, se trasnochan y pierden días enteros recuperándose de la resaca.

“Obviamente esto va en detrimento del estado físico emocional, puesto que no se descansa adecuadamente cuando se combinan los desvelos con el exceso de comida y alcohol”.

Algunos también aprovechan las vacaciones para realizar viajes a otros lugares del país, otras personas reciben parientes lejanos y muchos optan por no hacer nada trascendente.

Cualquier uso que se les dé a los días de descanso, ya sea para viajar o pasar en convivios, será necesario tomar en cuenta que no importa la actividad, sino cómo nos sentimos haciéndola, puesto que al momento de regresar al trabajo no debería haber ningún tipo de síndrome postvacacional, ya que lo fundamental de las vacaciones está en el descanso y no en el estrés.


El retorno

Ciertos trabajadores al momento de retornar a sus labores llegan a experimentar síntomas de cansancio, melancolía, estrés, insomnio, apatía, dolores musculares; éstos ocurren probablemente por el fin repentino de una etapa de júbilo combinado a otros hábitos vacacionales. La persona pasa súbitamente de un momento festivo pasivo a un lugar formal y exigente donde fácilmente por cuestión de horarios y alimentación se descompensa o se alterara el reloj biológico como otras funciones físicas, explica Nolasco.

Por lo tanto, es recomendable aprovechar el tiempo vacacional para distraernos, relajarnos y pasar momentos amenos con nuestros amigos y seres queridos.

El ser humano se rejuvenese más cuando goza y disfruta los pequeños espacios de felicidad que le otorga la vida; por tal razón ése debería ser el principal objetivo de todas vacaciones. Cabe destacar que el tiempo de vacaciones puede ser provechoso si descansa el cerebro o lo alimenta bien, ya sea leyendo un libro motivacional, comiendo adecuadamente, participando en actividades caritativas, disfrutando de un viaje, y sobre todo sin olvidarse que para el retorno a las labores debemos estar con las energías cargadas y con ideas nuevas para funcionar mejor, evitando quedarnos con la sensación de estar atrapados en los momentos que ya fueron historia.

Otra recomendación del psicólogo para evitar el síndrome postvacacional que puede funcionarle, es regresar a sus labores un día que no sea lunes, ya que acortar la semana puede facilitar el periodo de adaptación del retorno al trabajo que dura aproximadamente entre dos y tres días.

Aproveche el tiempo al máximo, visite, reúnase o conviva con personas positivas, ellas le contagiaran el buen ánimo.

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