Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

25 de agosto de 2011

Trabajar a través de otros


Mantenerse al día en la profesión de ejecutivo de empresas requiere no sólo estar atento a las innovaciones en las áreas tradicionales de dirección de las mismas, sino también estar al día en nuevos conocimientos de campos ajenos a la misma, pero sin los cuales el management no es posible, como, por ejemplo, la psicología.

Ser directivo o líder empresarial implica trabajar a través de otros, y por ello la psicología es clave, aun reconociendo que conocer psicología como campo formal de conocimientos no es suficiente para ser eficaz en la práctica social, ni siquiera haber sido formado en habilidades sociales. La naturaleza es injusta y algunas personas, por cómo son, son más competentes socialmente que otros.

En psicología ha tenido lugar una gran revolución en la última década, que los directivos deben conocer. Hoy se sabe mucho más de cómo funciona el cerebro, es decir de cómo los seres humanos toman decisiones y de las diversas interferencias que reducen la racionalidad de nuestra especie, que hace tan sólo un par de décadas.

Se conoce mucho más gracias a la confluencia de dos campos: la psicología cognitiva que deriva sobre todo de un mejor conocimiento de la fisiología cerebral, y la psicología evolutiva. Ambos campos están conectados, ya que son causa y efecto, por así decir: nuestra historia evolutiva culmina en la fisiología de nuestro cerebro.

Somos historias fósiles vivientes, ya que nuestro sistema neurológico reproduce la secuencia de nuestra evolución: desde el principio de la espina dorsal a nuestro cerebro, y desde la parte posterior de éste, la más cercana a la columna, a la frente, al neocórtex.

Hay muchos textos disponibles para el ejecutivo interesado en conocer los últimos avances en psicología evolutiva y cognitiva aplicada a la dirección de organizaciones. El libro de Conniff es uno entre ellos, pero es especialmente divertido, sin perder rigor, y "veraniego", por así decir.

Ya sólo la portada del libro es especialmente llamativa. Un simio, esos parientes tan cercanos -demasiado cercanos para algunos-, que se empeñan en negar el parentesco, como antes se empeñaron en aceptar que es la Tierra la que gira alrededor del Sol y no al contrario, o la igualdad de género vestido de directivo asomando desde la puerta de una oficina.

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