Blog de Psicología Organizacional y Recursos Humanos.

24 de junio de 2016

Cómo nació el término Recursos Humanos?

Las claves de por qué vemos este departamento como algo «frío» y cómo hacer que sea algo más que «contratar y despedir»


Recordaba recientemente el Papa Francisco que la crisis ofrece la oportunidad de crear nuevos modelos que «recuperen el aspecto humano en todas sus dimensiones». Una afirmación que le llevaba a recordar que «no se puede considerar jamás a la personas como recursos humanos».
Es por ello que nos hemos querido preguntar por qué y desde cuando se utiliza ese término, el de «recursos humanos» para referirse a los trabajadores que forman parte de una empresa.
Tradicionalmente, y con el diccionario en la mano, los recursos humanos de una empresa se han definido siempre como «al trabajo que aporta el conjunto de los empleados o colaboradores de una compañía», nos explica Margarita Álvarez, directora de Marketing y Comunicación del Grupo Adecco.
Aunque el conocimiento más generalizado de los Recursos Humanos se identifica con la función o departamento así denominado, que es el que se encarga de seleccionar, contratar, formar, emplear y «retener» a los empleados de una empresa.
Según Margarita Álvarez «más allá de cualquier definición, es el departamento encargado del corazón de las empresas: las personas».
El término recursos humanos (abreviado como RRHH y también conocido como capital humano) se originó en el área de economía política y ciencias sociales, donde se utilizaba para identificar a uno de los tres factores de producción, también conocido como trabajo (los otros dos son tierra y capital).
El concepto moderno de recursos humanos surge en la década de 1920, en reacción al «enfoque de eficiencia» de Taylor.
Los psicólogos y expertos en empleo iniciaron el movimiento de recursos humanos, que comenzó a ver a los trabajadores en términos de su psicología y adecuación a la organización, más que como partes intercambiables.
Este movimiento creció a lo largo del siglo XX. A medida que el mundo empresarial se daba cuenta que un empleado era «mucho más que trabajo» se creó el concepto de «capital humano», que engloba este recurso de manera más compleja.
En cuanto a las atribuciones actuales de los departamentos de «recursos humanos», y en consonancia con el concepto de «capital humano», en la actualidad, tal y como nos cuenta desde AdeccoMargarita Álvarez, «atiende a todo el proceso relacionado con las personas que forman parte de una organización, desde su contacto inicial para seleccionar nuevos empleados, pasando por su formación, la retención de ese talento para la empresa y en último caso, el despido cuando así sea necesario».
Sin embargo, cada vez más, los departamentos de RRHH están volcándose en la parte humana del trabajador, más que en la de recurso. «Numerosas son las políticas que se inician desde esta función encaminadas a conocer la satisfacción del empleado con la empresa, posibles áreas de mejora en la relación compañía-persona, políticas de ventajas para los empleados como programas de conciliación o de retribuciones flexibles», nos aclara.
Aún así, estos departamentos se siguen viendo como algo «frío», y más de un empleado siente cómo una especie de escalofrío le recorre el cuerpo cuando recibe una llamada del área «personal».
Y esta sensación se puede dar porque «la percepción que antes se tenía de estos departamentos estaba ligada a las funciones básicas que realizaba: contratos, nóminas, despidos».
Sin embargo, esta percepción va cambiando poco a poco a medida que se ponen en marcha estas políticas más cercanas a los trabajadores, tal y como nos cuenta Margarita Álvarez, el los que «se tiene en cuenta su opinión y se busca una mayor satisfacción en su entorno de trabajo».
El foco ha de ponerse en las personas, en una escucha activa que nos permita entender qué ocurre con los empleados y sus circunstanciasdentro y fuera del entorno laboral. Cada vez es más relevante para conseguir el mejor talento y para lograr que cada uno de nosotros dé lo mejor de sí mismo.
Y para evitar esa percepción «fría o deshumanizada», unas últimas recomendaciones de los expertos de Adecco. Hacer del departamento de Recursos Humanos un «departamento que escucha, que entiende con todo detalle las necesidades y las prioridades de las personas que conforman la organización, es la base para conseguir unos mejores resultados en todos los sentidos».
No sólo por la responsabilidad que una empresa tiene ante la sociedad en sí misma, sino porque estas políticas «son beneficiosas para la propia empresa».
Como muestra, un ejemplo. Según la última encuesta Adecco «Las claves de la felicidad en el trabajo» más de 9 de cada 10 encuestados cree que a mayor satisfacción laboral, mayor productividad.

Fuente: ABC.es

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